Luego de dos años de espera, se finaliza la obra completa de Juana Bignozzi con el principio de su poesía, o, mejor dicho, las primeras cuatro décadas de su producción poética. En la nota de edición de Mercedes Halfon aprendemos uno de los motivos por los cuales la edición comienza por el final y termina por el comienzo: “Por decisión de la misma autora, sus dos primeros libros no habían vuelto a editarse, ni solos ni como parte de La ley tu ley, su obra reunida de 2001. [...] A esta altura del partido, diez años después de la muerte de Bignozzi, pasó el tiempo suficiente para que estos poemas salgan a caminar. Ella también había dejado claro que quería que así fuera. Los primeros libros quiso dejarlos para el final”. Pero en realidad el volumen empieza con unos poemas más desconocidos aún: más allá de volver accesibles, entre otros, estos libros inhallables y agotados hace más de medio siglo, nos presenta una cantidad de textos publicados en revistas y antologías no incluidos en libros propios de la poeta, entre ellos lo que se cree que es su primera publicación en versos, un homenaje al cofundador del Partido Comunista Francés, Marcel Cachin, y que en 1958 salió en Nuestra Palabra, el periódico oficial del PC argentino, cuando la autora tenía apenas veintiún años. Como corresponde para cada obra completa en serio, el propósito no es presentar una versión idealizada, sino toda una vida de escritura, incluyendo los textos de los cuales la misma autora luego pudiera distanciarse. Recién eso nos permite entender la trayectoria y el desarrollo de una obra, sobre todo cuando se trata de una poesía tan autorreflexiva como la de Bignozzi, y la palabra autorreflexiva hay que tomársela de forma literal.
En Bignozzi, todas las partes se proyectan sobre sí mismas, entre sí mismas; todos los poemas se leen a sí mismos y a todos los demás poemas anteriores y posteriores. De hecho, el tiempo es una de las preocupaciones perentorias de su poesía, como lo muestra un poema emblemático del libro Mujer de cierto orden: “Y cada vez hay menos tiempo // Yo me voy contestando a mí misma / poemas que contestan a otros poemas, / versos que les ganan a otros / y juana, fascinada, casi impresionada por ese juego, / ella que es inhábil para sus manos, / mira como una criatura / los triunfos, las derrotas de ese ir y venir de palabras, / su vida en realidad.” La obra es cíclica, un vaivén temporal, temático, una banda de Möbius, y es a este respecto también que resulta fehaciente la casi inversión cronológica de los dos tomos (digo casi porque cada tomo por sí sigue una cronología convencional). Cuando el yo poético de la poesía tardía de Juana Bignozzi se preocupa por el manejo futuro de la obra (“necesito un albacea”) mientras que hace balance sobre la vida pasada, los poemas de los primeros libros también contemplan el pasado en cuanto a una infancia y juventud que se están alejando, y el futuro en cuanto modo incierto de posibilidades, y modo cierto de muerte. En ese sentido, la vida en serio siempre es toda la vida al mismo tiempo, y el presente existe en cuanto vector espaciotemporal pluridimensional. Ese presente es el tiempo del poema, y en Bignozzi eso significa que el tiempo es histórico, en términos tanto biográficos como sociopolíticos, y no es casualidad que cerca del poema que le da el título a la obra completa se encuentre un epígrafe de T. S. Eliot: “The history may be servitude; / The history may be freedom”. La complejidad espaciotemporal de esta poética también se ve reflejada en el hecho de que el yo lírico siempre se encuentra desplazado, en desplazamiento, nunca ubicado en un lugar fijo y seguro. Vivir es ser extraña, distanciada, otra, como se expresa en la repetida aparición simultánea de un “yo” y de una “juana”, así en minúsculas, en varios poemas y libros: “entre el ruido de juana / sus grandes actividades y la ternura que me provocan / tenemos ideas fijas obsesivas / verbos que no conjugamos / verbos de acción de sentimiento / verbos para algún momento que creí / cercano próximo imposible”.
Por último cabe mencionar que las deidades poéticas a veces nos escuchan (o leen): en mi reseña del primer tomo expresé el deseo de que el segundo volumen contase con alguna reproducción de un poema de puño y letra de la autora, y efectivamente encontramos una reproducción facsimilar de algunas páginas de Pragmatismo, un libro-objeto de muy limitado tiraje que cuenta con fragmentos manuscritos. La vida en serio se complementa con un amplio estudio preliminar por Martín Prieto; los prólogos y contratapas de los libros incluidos; una cronología biográfica por Vanina Colagiovanni; y un índice de fuentes. El lector de poesía agradece semejante trabajo de investigación y edición impecable y ejemplar. Como reza el primer poema de Regreso a la patria: “los límites se miden desde el comienzo / el final se valora desde el vamos”.
7 de octubre, 2026

La vida en serio. Obra completa (1958-1997), Volumen II.
Juana Bignozzi
Edición al cuidado de Mercedes Halfon
Adriana Hidalgo, 2026
432 págs.