Si Rubén Darío se levantara de la tumba y volviera a antologar escritores simbolistas del siglo XIX en un libro, se preguntaría: “¿es Ezequiel Alemian un raro?”. ¿Se puede incluir a Ezequiel Alemian en Los raros de Rubén Darío, junto a Poe, Verlaine o Lautréamont? Por lo pronto, raro es este libro, El trabajo de Rimbaud, al que se le puede entrar por varios lados. Está editado en una editorial rosarina, Nube negra, bajo una colección llamada “Anacrónicos”, que por los títulos publicados parece ser una colección de ensayos o teoría crítica. Entonces se asoma una primera sospecha: claro, se trata de un ensayo literario, la palabra “trabajo”, el apellido “Rimbaud” resulta inequívoco. Pero el lector estaría equivocado en esa presunción.
Empieza como una escena borgeana: el mismo autor (o el narrador, si se quiere, indistinguibles, aunque esto no importe) entra a una librería de usados y se lleva un libro, el Dictionnaire de la Commune, de Bernard Noël. El autor o el narrador (que deba hacerse esta aclaración con dos opciones habla de la derrota de reseñar este libro inclasificable) se obsesiona primero con el diccionario, al punto de traducir muchas de sus entradas, y luego con Noël. El año pasado también se publicó un ensayo sobre diccionarios, de Eduardo Muslip, y habría que preguntarse si no se trata de un síntoma de época, de un símbolo de los tiempos, o de qué.
Los dos autores se preguntan cómo está construido un diccionario, pero hay una diferencia. Mientras que Muslip se preocupa por cada palabra de cada entrada del Larousse ilustrado, en forma microscópica, como si se tratara de poesía; a Alemian le interesa cómo Noël construye un relato sobre la Comuna en las diferentes entradas. Es notable que los dos escriban sobre la entrada a “guillotina”. El diccionario, para ellos, puede ser poesía y puede ser también una novela. ¿Podría ser también, quizá, un cuento, un haiku, una crónica, una epopeya, una tragedia? ¿Cómo leer un diccionario? ¿Cómo leer? Estas preguntas se les pueden hacer a estos libros, son provocadas por estos libros.
El trabajo de Rimbaud se va transformando a lo largo de las páginas, y con él quien escribe. El interés por Noël se expande hacia su obra, se rastrean sus libros y publicaciones, y se analiza incluso su poesía. Esta obsesión se vuelve el centro del relato, de manera tal que se lo podría leer como una novela policial. Hay una investigación, hay un investigador, hay crímenes en las entradas del diccionario sobre la Comuna, hay pistas que se persiguen con detalle sutil y ojo narrativo. Lo que no se sabe es dónde está Rimbaud, que aparece en el último tramo, cuando el lector ya creía asistir a un bluff.
Se asiste, finalmente, a una conversión. “Rimbaud” es una de las entradas que se prometen en el Tomo II del diccionario, pero Alemian apenas pudo conseguir de suerte el Tomo I, y la promesa de aquellas entradas queda flotando en el aire. Entonces, sucede algo mágico. El autor escribe sobre Rimbaud como si fuera el mismo Noël escribiendo el Dictionnaire de la Commune, hasta tal punto se identifica Alemian con su personaje. La novela policial, entonces, se vuelve íntima, un thriller intimista psicológico con un final hermoso.
26 de agosto, 2026

El trabajo de Rimbaud
Ezequiel Alemian
Nube negra, 2026
128 págs.