A lo largo de la historia de la literatura argentina narradores y poetas se han volcado, por voluntad de intervenir en las políticas culturales de su tiempo o por meras razones de supervivencia, al ejercicio de la crítica literaria. Jorge Luis Borges, Ricardo Piglia, Elvio Gandolfo y César Aira son algunos de los escritores-críticos que integran nuestro parnaso literario. Se trata de una tradición que llega hasta las últimas generaciones de escritores, con nombres tan diferentes entre sí como Hernán Vanoli, Juan Terranova o Fabián Casas. Sociólogo, profesor universitario, autor de cinco novelas y de tres libros de cuentos, Hernán Ronsino pertenece a la estirpe de narradores argentinos que abordan el lenguaje crítico con el pulso y la intuición del ensayista.
Antes de leer y Notas de campo, su libro de ensayos publicado en 2007, pueden leerse como un díptico: comparten los títulos pentasílabos, la brevedad, la digresión controlada, la leve marca autobiográfica, el tono sobrio, la presencia de la sociología integrada como material literario. En Antes de leer se comenta vida y obra de, entre otros, Rodolfo Walsh, Delmira Agustini, Elías Canetti, Maurice Blanchot y Joaquín Giannuzzi ¿Presentación de un canon personal? ¿Mapa de filiaciones para la lectura de la obra del propio autor? Por lo pronto, estos escritos van dibujando, no sin melancolía, un lector que se muestra más deudor del siglo XX que del XXI, frecuentador de los clásicos del Alto Modernismo y de no pocos contemporáneos. Entre los autores mencionados hay europeos, norteamericanos y latinoamericanos; varones, mujeres y trans; poetas, ensayistas y narradores. Los nombres mencionados son, casi sin excepción, prestigiosos y prestigiantes. Entre las pocas excentricidades, la más notable es la de Gaspar Astartita, biógrafo de su Chivilcoy natal. Su celebración se parece mucho a una toma de posición estratégica. En un gesto deudor de Borges, Ronsino se presenta como un autor capaz de pasearse con soltura por la gran tradición occidental al reafirmarse como lector (y escritor) de la periferia.
En el ensayo que abre el libro, “Un escritor en bicicleta”, se encuentra una afirmación que resume la ética de lectura que atraviesa todo el volumen: “Para leer hay que tener mirada voraz”. La perspectiva de Ronsino es deudora de los postulados que los formalistas rusos plantearon hace más de cien años: la lectura es una actividad vinculada a la desautomatización perceptiva y que, por eso, trasciende los límites de la palabra escrita. Leer sería, ante todo, un modo de ver. No sorprende, por eso, que más adelante subraye la necesidad de “mirar la singularidad del mundo para poder leer y para poder escribir”. Saeriano como pocos escritores de su generación, esta marca puede leerse en sus ficciones, donde las descripciones visuales tienen un lugar central.
En el ensayo sobre Ezequiel Martínez Estrada, se afirma que “las fronteras de género siempre fueron difusas en su escritura”. Se refiere, claro, a las porosidades entre narrativa y ensayo en el autor de Radiografía de la pampa ¿Esas fronteras son también difusas en los textos del propio Ronsino? En Glaxo, Una música y Lumbre es posible encontrar inflexiones del discurso ensayístico: algunos de sus personajes comentan y reflexionan sobre sus lecturas; los narradores, por su parte, son generosos en frases asertivas destinadas al subrayado. Los textos que integran Antes de leer, en tanto, adquieren la forma de breves ensayos narrativos: una anécdota personal (suya o de algún escritor admirado) funciona como disparador de una prosa crítica entregada a la deriva ensayística.
Como sucedía con Notas de campo, entre los méritos de este volumen de lecturas inteligentes está su potencia pedagógica. Antes de leer es un gran libro de divulgación literaria que despierta la voracidad lectora. Que pueda descargarse de manera gratuita (se encuentra disponible en el sitio web de la editorial) es una muestra de que las buenas intenciones de las políticas progresistas y la llegada de textos de la literatura argentina actual a un público más amplio no tienen por qué ser actividades irreconciliables.
7 de enero, 2026
Antes de leer
Hernán Ronsino
Ediciones bonaerenses, 2025
88 págs.
Crédito de fotografía: Lihue Althabe.