La juventud de la crítica se centra en los años de formación de un puñado de figuras fundamentales en el desarrollo de la crítica literaria argentina: Oscar Masotta, Nicolás Rosa, Beatriz Sarlo, María Teresa Gramuglio, entre otros. Judith Podlubne sitúa su análisis en tiempos en los que la modernización aún no era sinónimo de burocracia y el ensayo no se había degradado a las esterilidades del paper. Fueron los años, también, en los que las revistas culturales eran el territorio en el que se disputaban las discusiones teóricas.
Sin dejar de pertenecer al género “crítica de la crítica”, los textos se permiten las posibilidades formales y argumentativas del ensayo. Podlubne, casi como declaración de principios, señala su “disposición a improvisar”. Siempre rigurosa, los materiales que utiliza son heterogéneos: libros y revistas más o menos especializadas conviven con entrevistas, chismes y leyendas del entre-nos literario rosarino. Tampoco está ausente el tono polémico. Con inteligencia e ironía, discute con Ricardo Piglia, con Carlos Correas, con el olvidado Juan José Hernández Arregui y con los prejuicios del “populismo de izquierda”, uno de los blancos favoritos de la crítica universitaria desde hace décadas.
La primera de las tres partes del volumen tiene a la revista Sur como eje. Allí, se cuestiona su supuesta apoliticidad al subrayar que, desde sus inicios, sus posicionamientos fueron nítidos: su antifascismo durante los años treinta fue tan tajante como visceral fue su antiperonismo después de septiembre de 1955. Podlubne señala que, pese a lo que suele afirmarse, Contorno no implicó una ruptura radical con la revista dirigida por Victoria Ocampo. Pese a sus diferencias ideológicas evidentes, las dos compartieron un humanismo de base que recién algunos jóvenes críticos de la década siguiente (estructuralismo y psicoanálisis lacaniano mediante) pusieron en tela de juicio.
Los textos de la segunda sección se organizan en torno a las primeras lecturas argentinas de la obra de Roland Barthes, escritas por críticos que estaban haciendo sus primeras armas. Los nombres de Oscar Masotta y de Nicolás Rosa sobresalen. Lejos de considerar al primero como un mero epígono del francés, señala las coincidencias de sus derivas intelectuales: la crítica a la primacía del sujeto y la desconfianza hacia la sinceridad del lenguaje como bandera teórica. La lectura del joven Rosa se centra en su temprana producción en la revista rosarina Setecientosmonos, donde exhibió nuevas referencias teóricas en clave francesa. Así, Podlubne descentraliza el abordaje a la renovación cultural de los años sesenta, casi siempre limitado a publicaciones porteñas como El grillo de papel, El escarabajo de oro o Los libros.
Pequeños esbozos biográficos integran la tercera sección, la más ensayística. Se trata de pequeñas siluetas fragmentarias de Nicolás Rosa, María Teresa Gramuglio y Beatriz Sarlo, nombres que funcionan como maestros en la biografía de la propia juventud crítica de Podlubne. Encuentros personales, chismes, entrevistas y la lectura siempre minuciosa dan formas a textos difíciles de clasificar. Estas páginas no desprovistas de hallazgos (un jovencísimo Rosa manifestando su admiración por Eduardo Mallea en una publicación filoperonista, por ejemplo) dibujan personalidades en pocas pinceladas. La sobriedad de su prosa suele convivir con una ironía que, con frecuencia, tiene como blanco también a su propia figura. Es sabido que buena parte de la crítica rosarina reciente ha tomado lo biográfico y autobiográfico como objeto de análisis y, sobre todo, de indagación de la propia escritura. La juventud de la crítica, en este sentido, puede leerse en serie con otros textos con los que inevitablemente dialoga, como Un enorme parasol de tela verde, de Martín Prieto y El hombre que vio al oso, de Nora Avaro
Promediando el volumen, Podlubne cita a Nicolás Rosa: “Creo que las revistas culturales (...) son prácticamente la autobiografía de la literatura, la autobiografía de la historia de la literatura”. En su apelación a entrevistas y a conversaciones entre pares, con sus inflexiones autobiográficas, esta colección de ensayos es, también, una novela familiar de la crítica argentina reciente y un homenaje de su autora a nombres que fueron fundamentales en su formación.
15 de abril, 2026

La juventud de la crítica. Leer, escribir, intervenir
Judith Podlubne
Nube negra / Bulk, 2025
302 págs.