Los ochenta fueron años de consolidación en la obra teórica y crítica de Fredric Jameson, uno de los pensadores más importantes de la izquierda universitaria norteamericana. Trabajos como Documentos de cultura, documentos de barbarie y El posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo tardío se convirtieron en bibliografía obligatoria de las globalizadas cátedras progresistas de todo el mundo. La literatura del tercer mundo en la era del capitalismo mundial, originalmente publicado en 1986, puede leerse como un complemento a esos textos mayores.
Lo primero que llama la atención es la transparencia de la prosa de un teórico que no le escapó a la opacidad expositiva. Sin embargo, el registro amable, casi coloquial, deja al desnudo algunas de sus inconsistencias, evidentes para cualquier lector latinoamericano, africano o asiático. Inconsistencias que van de la mano con sus buenas intenciones humanistas. Jameson no les teme a las generalizaciones: tajante, afirma que las literaturas del tercer mundo son inevitablemente nacionalistas, que desconocen la autonomía estética y que sus textos son “a menudo anticuados”. En definitiva, las producciones de países como el nuestro no habrían tenido la suerte de haber sido salpicadas por las renovadoras aguas modernistas. Cuando, abrumado, el lector comienza a esbozar contraargumentos (¿la poesía de Rubén Darío es menos autónoma que la de Mallarmé? ¿Borges, Rulfo, Onetti integran la nómina de los anticuados?), se topa con una comparación humillante en su condescendencia: habría que leer las obras del tercer mundo con las prevenciones (y con la falta de expectativas formales) con las que se abordan los pulps de la industria cultural norteamericana.
El corpus es tan ecuánime como limitado: un autor español (Pérez Galdós), un chino (Lu Xun) y un senegalés (Ousmane Sembene); muy al pasar, menciona también a Manuel Puig (“un ejemplo de esas formas sorprendentes e innovadoras”) ¿Acaso podría hablarse de la “literatura occidental” limitándose a ejemplificar con dos o tres nombres propios, por más significativos que sean? Aun así, Jameson se muestra como un crítico sagaz, heredero de la mejor tradición de la crítica marxista. En su lectura alegórica de estos autores se insinúa el que quizás sea el verdadero eje argumental del ensayo: la necesidad de leer en estos términos los textos del llamado canon universal.
Con honestidad intelectual, reconoce que la burocratización del ambiente universitario hace que “estemos profundamente dormidos y asfixiados”; es desolador corroborar que este fenómeno con el correr de las décadas se ha vuelto hegemónico también en nuestra humilde crítica de extramuros. No es menos honesto cuando señala los riesgos que corre su trabajo de caer en la apropiación orientalista de las culturas subalternas. Apropiación de la que La literatura del tercer mundo en la era del capitalismo mundial hace gala en no pocas ocasiones.
Un párrafo aparte merece el Prólogo en el que Juan Mattio discute algunas de las hipótesis y presupuestos teórico-políticos de Jameson. Se trata menos de un texto introductorio que de uno crítico. Sin dejar de reconocer los méritos dentro del “marxismo académico”, recurre, una vez más, al Borges de “El escritor argentino y la tradición” para presentar otro modelo de literatura periférica, más atenta al lugar de enunciación desde el que se produce que al mandato de representación en términos realistas. El tono de Mattio, inevitablemente condiciona le lectura del texto del norteamericano y funciona como una suerte de contrapunto polémico.
La lectura de La literatura del tercer mundo en la era del capitalismo mundial despierta incomodidad. ¿Esto es lo que un teórico tan agudo tiene para decir sobre nuestras producciones culturales? Con ingenuidad y buena fe, Jameson parece haber buscado en las periferias del mundo el potencial político que las literaturas de los países centrales habrían perdido. Por eso, y pese a lo que indica su título, el ensayo poco y nada aportará al abordaje crítico. En cambio, puede ser leído como un síntoma del malestar de las zonas progresistas de la crítica estadounidense con respecto al supuesto estado abúlico de su propia cultura.
8 de abril, 2026

La literatura del tercer mundo en la era del capitalismo mundial
Fredric Jameson
Prólogo de Juan Mattio
Traducción de María Marcela Alonso
Godot, 2026
88 págs.