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Paranoia

Daniel Guebel


Fernando Núñez


En Paranoia se reúnen algunas de las obsesiones que hacen reconocibles las ficciones de Daniel Guebel: la pasión amorosa y el devenir de la vida en pareja (también presentes en Nina o Derrumbe), lo oriental y su imaginario (fundamentales en Un crimen japonés o Enana blanca) y la mirada satírica sobre el universo de la izquierda revolucionaria y del peronismo (ejes de El terrorista y La vida por Perón). Obsesiones que van más allá del mero desarrollo de peripecias y funcionan como productivos desafíos narrativos.

Cada uno de los tres monólogos que integran la novela puede leerse como nouvelles relativamente autónomas. En el primero, “María”, el narrador mantiene un vínculo sentimental con una mujer quien, sospecha, le miente sistemáticamente con respecto a su hijo y a su expareja. En el segundo, “Fabricio”, se narra la fascinación de un hombre con un amigo que supo ser militante de la izquierda maoísta en los años setenta y que, con el correr de las décadas, se convirtió en todo aquello que había odiado en sus años juveniles. “Marcelo”, el último monólogo, también está centrado en la problemática de pareja y sus derivas paranoicas. A medida que avanza la lectura, los relatos que inicialmente parecían independientes se muestran entrelazados. Fiel a su título, Paranoia es una novela en la que las significaciones están escamoteadas y que, por ello, exige una lectura atenta a los detalles.

Los narradores de cada uno de los monólogos están subyugados por el relato oral de otro personaje. En Paranoia, la narración tiene mucho de seducción, de encantamiento y también de sospecha. En una vuelta de tuerca al principio constructivo de Las mil y una noches, el ritmo de los relatos está marcado no por la cercanía sino por la distancia física; los teléfonos tienen un lugar central y no es exagerado decir que funcionan como principio narrativo. Hay algo productivamente anacrónico en esta novela en que los personajes no se comunican por correo electrónico, mensajes de WhatsApp o audios. En una narración que coquetea con la ciencia ficción (un personaje realiza experimentos para cruzar la genética humana con la de las plantas carnívoras, por ejemplo) es renuente, sin embargo, a la imaginación digital.

La paranoia a la que se refiere el título no solo funciona como dispositivo formal. Los narradores se ven envueltos en una maraña de mentiras y verdades a medias; los relatos que escuchan son contradictorios y están repletos de lagunas. ¿Estamos ante el retorno de la ficción paranoica, teorizada, décadas atrás, por Ricardo Piglia? En todo caso, tanto los narradores como el lector se enfrentan a relatos nada fiables. Por eso, no es casual que lo amoroso y lo político sean centrales en una novela que apuesta a la potencia narrativa de la conjetura en clave paranoica.

Paranoia es una novela ambiciosa, pero su humor la resguarda de los peligros de lo pretencioso. La risa que asoma tras la inseguridad de los narradores hace que lo filosófico, lo político o lo metalingüístico asuma el tono de un juego literario y no el de una ficción de tesis. Aquellos que busquen teorizaciones reveladoras en torno a la paranoia, la verdad o la mentira saldrán defraudados.

Heredera de César Aira, Paranoia oscila entre lo histórico y lo delirante. Pero, a diferencia de algunos de sus epígonos, la novela no se limita al mero despliegue de peripecias disparatadas. El delirio está presente, sí, pero siempre tensionado con un registro realista que lo contiene. La novela presenta un marco histórico preciso: el devenir de la izquierda maoísta desde los años setenta hasta la transformación de China en potencia mundial por obra y gracia de su peculiar Capitalismo de Estado. Lejos de la solemnidad de las indignaciones morales, Daniel Guebel trabaja con los núcleos de algunos discursos que orbitaron el imaginario político desde mediados del siglo pasado, como si quisiera señalar, no sin un poco de cinismo, que esos relatos que sedujeron a miles de personas no fueron otra cosa que ficciones disparatadas.

19 de noviembre, 2025

Paranoia.jpg Paranoia
Daniel Guebel
Interzona, 2025
160 págs.


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